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ALFREDO
     HARP HELÚ
PRESENTACIÓN
MARZO 2015

MI OTRA GRAN PASIÓN: EL BÉISBOL

Entrada Uno

El “rey de los deportes” siempre me ha apasionado. En este libro no pretendo escribir algo nuevo sobre su historia, sólo quiero compartir algunas reflexiones.

Gracias a que existe tanto un acerbo bibliográfico como un electrónico, he consultado datos y estadísticas que me permiten llegar a mis propias conclusiones y a saber que:

  • Desde sus inicios, las reglas de beisbol se han mantenido casi intactas.
  • Los uniformes, las manoplas, los cascos y el equipo del receptor han evolucionado principalmente para evitar accidentes.
  • Las estadísticas del beisbol son herramientas necesarias para saber lo sucedido en cada juego y son objeto de estudio tanto las ligas como las temporadas y los equipos, así como el pitcheo, el bateo y el fildeo. Se ocupan también de la actuación de los managers.
  • Creo en la afirmación de que el pitcheo representa alrededor del 75 por ciento de un triunfo.
  • Para entusiasmar a los fanáticos el bateo debe ser oportuno.
  • Abel Quezada, Babe Ruth en el cielo, por méritos propios, 1974. (Foto cortesía de Roberto González Barrera)
  • Para ganar juegos hay que producir y anotar carreras, para lo cual es importante embasarse y correr bien las bases.
  • En cada juego todos los jugadores son importantes, tanto a la ofensiva como a la defensiva. Se trata precisamente de un juego de equipo.
  • La regla del bateador designado prolonga la carrera de muchos jugadores.
  • En el beisbol, el jugador debe ser inteligente; cada jugada representa cientos de posibilidades para todos: bateadores, corredores y defensivos.
  • Por lo general, los jugadores más destacados de todos los tiempos ha formado parte de los mejores equipos y su fama se consolida en los récords que imponen tanto en los juegos decisivos como en los de postemporada.
  • Respecto a las Ligas Negras, contamos con poca información. Sin embargo, la lectura sobre éstas me ha llevado a deleitarme con sus historias y leyendas. Estoy convencido de que la estupidez del género humano se hacía patente cuando no se permitía la entrada de grandes jugadores de color a las Ligas Mayores. Por fortuna tuvimos el privilegio de contar con los mejores jugadores pertenecientes a estas ligas en el beisbol de México, Puerto Rico y en los países del Caribe como Cuba, República Dominicana y Venezuela, principalmente.
  • Los conocedores del beisbol manifiestan pequeñas diferencias respecto a la selección de los mejores jugadores de todos los tiempos. Afortunadamente existen las estadísticas históricas individuales, que nos permiten comparar y hacer juicios subjetivos del carisma y el esfuerzo que caracteriza a cada pelotero durante su carrera.

"LOS YANQUIS, EQUIPO TRIUNFADOR"

Escribir sobre las Ligas Mayores es evocar lo que en miles de libros se ha escrito sobre la historia del beisbol y que cambia día a día. En ocasiones los récords que se implantan parecen insuperables y se pueden referir a ligas, a equipos o a los managers y, desde luego, los más interesantes son los récords individuales, ya sean de bateo, pitcheo o fildeo.

Me permitiré describir mis preferencias. Soy un seguidor de los Yanquis de Nueva York, por lo que disfruto que hayan sido campeones veintiséis veces en series mundiales hasta la temporada 2002. Considerados todos los deportes, el equipo de los Yanquis de Nueva York es uno de los más famosos del mundo. Entre los peloteros que han vestido su franela se encuentran:

    Babe Ruth
  • Babe Ruth, que en sus inicios fue magnífico pitcher, y que posteriormente sólo jugó como jardinero, siempre mostró su poder al bat. Ha sido el jugador más importante que se hay aparado en un parque de pelota. Como figura pública fue el deportista más carismático en la historia del deporte de los Estado Unidos de América. Babe posee incontables récords. Destacan uno de ellos: su porcentaje de slugging de .690, 16 y haber conquistado doce veces el liderazgo de jonrones.
  • Lou Gehrig, uno de los grandes primera base de todos los tiempos, fue compañero de Babe Ruth, por lo que le fue difícil competir en popularidad. Es un de los poco jugadores que ha logrado obtener la triple corona de bateo (.363,49 HR y 165 CP) en las Grandes Ligas (1934); conectó 23 jonrones con casa llena en toda su carrera; Gehrig, llamado Caballo de Hierro, participó en 2,130 juegos consecutivos, y sólo ha sido superado recientemente por el gran Short Stop Cal Ripken Jr. Con 2,632. En 1939 Lou decidió salir de la alineación cuando sufría una terrible enfermedad que lo retiró del beisbol.
  • Joe Dimaggio, jardinero central que en 1941 implantó uno de los récords que se considera más difíciles de romper: bateó de hit en 56 juegos consecutivos.
  • Yogi Berra, jugando como catcher, fue elegido quince veces para el Juego de estrellas; tres veces fue nominado como jugador más valioso de la temporada y, por la importancia que resulta de jugar en un equipo triunfador, implantó los siguientes récords en series mundiales: 71 hits, 10 dobletes, 259 turnos al bat y 75 juegos jugados, de los cuales jugó como catcher en 63.
  • Micky Mantle
  • Micky Mantle, jardinero central fue mi ídolo favorito durante mi infancia y juventud, me impresionaba su poder con el madero; desgraciadamente desde su época escolar comenzó con lesiones en las piernas y las rodillas. A pesar de éstas posee el récord de 2,401 juegos jugados como peloteros de los Yanquis. Era bateador ambidiestro y como tal logró el récord de 536 jonrones. En series mundiales logró las siguientes marcas: 18 jonrones, 40 carreras producidas, 42 carreras anotadas y 43 bases por bolas recibidas.
  • Ed Whitey Ford ganó 236 juegos y perdió solamente 106 en dieciséis temporadas de pitchear únicamente para los Yanquis, por lo que logró un porcentaje de .690 y se convirtió, desde 1900, en el mejor de ese departamento. En series mundiales es líder con 22 juegos iniciados, 10 victorias, 146 entradas lanzadas y 94 ponches. Estos récords fueron posibles gracias a que perteneció a un equipo ganador.
  • Bobby Richardson
  • Don Larsen en su carrera, ganó 81 juegos y perdió 91, en temporada regular, los que hubiese hecho pasar desapercibido, de no haber vestido la franela de Yanquis, ya que en la Serie Mundial de 1956 se inmortalizó en el quinto juego al lanzar el único juego perfecto en un Clásico de Otoño hasta nuestros días en el que venció a los Dodgers de Brooklyn por 2 carreras a 0.
  • Bobby Richardson fue segunda base de los Yanquis. En cinco temporadas hasta 1960 había conectado sólo 3 jonrones y había producido 95 carreras. En Serie Mundial de ese año logró pasar a la historia en el tercer juego bateando un jonrón con casa llena y un hit sencillo productor de 2 anotaciones, para implantar récord de 6 carreras impulsadas en un juego. Terminó la serie de líder productor de carreras con 12.

"OTRA ETAPA DE YANQUIS Y DEL BÉISBOL"

En el beisbol profesional, a partir de la década de los sesenta, es muy difícil encontrar jugadores que pertenezcan a un solo equipo en toda su carrera, lo que dificulta a sus fanáticos poder identificarlos. Yanquis no ha sido la excepción y sólo por mencionar algunos, cabe destacar a Reggie Jackson, que jugó para los Bombarderos el Bronx sólo cinco temporadas de veintiuna en que participó durante su carrera en Grandes Ligas, donde conectó 563 cuadrangulares y dejó el récord negativo de 2,597 ponches recibidos. Fue nombrado Mr. Octubre, por ser el jugador más valioso en dos Series Mundiales, donde logró ser el líder de slugging con un promedio de .755.

Roger Clemens

Roger Clemens es uno de los pitcher del Yanquis que vistió previamente la franela de otros equipos, sobre todo de los Medias Rojas de Boston. En el año 2003 se convirtió en apenas el tercer lanzador en la historia de las Grandes Ligas en alcanzar 300 juegos ganados (310) y propinar más de 4,000 ponches (4,099). 17 En su carrera logró lanzar 2 juegos con 20 ponches cada uno, ambos en fundado en la franela de Boston, el 29 de abril de 1986 y el 18 de septiembre de 1996, algo que hasta el momento nadie ha podido emular. Estoy seguro que el llamado Roquet continuará incrementando su récord en el futuro si decide diferir su retiro.

Mi comentario sobre el Yanquis actual es que Roger Clemens, Mike Mussina, Jason Giambi, procedentes de otros equipos y mis ídolos actuales, siempre Yanquis: Alfonso Soriano, Derek Jeter, Bernnie Williams, Andi Pettitte, Mariano Rivera, Jorge Posada, Nick Johnson, Hideki Matsui y el jonronero mexicano Karim García, constituyen un equipo de gran experiencia y potencial para que Yanquis siga obteniendo muchos campeonatos y series mundiales en los próximos años.


"HONOR AL FILDEO"

  • Willie Mays fue un fileador fuera de serie, sus lances eran espectaculares y sus tiros enfriaban a los corredores en las bases. Mays ganó doce guantes de oro consecutivos y, por si fuera poco, ha sido uno de los más grandes bateadores de las Ligas Mayores, dejando sus récords personales en 3,283 hits conectados, 660 jonrones, 140 triples, 523 dobles, 1,903 carreras producidas y 2,062 carreras anotadas
  • Roberto Clemente ganó doce guantes de oro, eran sorprendentes sus tiros tan precisos a las bases de cualquier ángulo e inmediatamente después de haber atrapado las bolas. Para muchos conocedores de beisbol, Roberto ha sido el mejor jardinero derecho defensivo en la historia del “rey de los deportes”. Además de su fildeo ganó cuatro campeonatos de bateo (1961, 64, 65 y 67) y fue el mejor bateador de la década de los sesenta con un porcentaje de .356. El carisma de Clemente lo llevó a ser considerado como ídolo del deporte en muchos países latinoamericanos.
  • Joe Morgan
  • Joe Morgan participó principalmente con Astros de Houston y Rojos de Cincinnati. Fue uno de los mejores segunda base de la historia del beisbol; ganó cinco veces consecutivas el guante de oro y obtuvo el título de jugador más valioso en 1975 y 1976. Se le considera uno de los peloteros con más inteligencia que ha jugado beisbol. Entre sus récords personales de bateo destacan 1,865 bases por bolas recibidas, 1,650 carreras anotadas y 689 bases robadas.
  • Ozzie Smith merece una mención especial en estos tiempos donde los peloteros que juegan las paradas cortas son tremendos sluggers. Los verdaderos aficionados al “rey de los deportes” gozan en cada juego con el fildeo de un short stop como Smith; así como anteriormente Luis Aparicio y después Omar Vizquel, Smith ha sido uno de los grandes fildeadores en las paradas cortas. Ozzie ganó trece guantes de oro de forma consecutiva, participó en quince juegos de estrellas y posee los récords en Grandes Ligas con 8,375 asistencias y 1,590 dobleplays.
  • Tony Gwynn en veinte temporadas jugadas únicamente con los Padres de San Diego, logró batear para .338 en 2,440 juegos y 9,288 turnos al bat. Posee un récord por haber bateado más de .300 de porcentaje en diecinueve temporadas consecutivas. Conectó 3,141 hits en su carrera y ocupa el lugar dieciocho de todos los tiempos en ese departamento. Obtuvo ocho títulos de bateo en la Liga Nacional. Su porcentaje de fildeo fue de .987 y cometió solamente 62 errores en 4,738 intervenciones.

Hasta la fecha han llegado al Salón de la Fama de Cooperstown, Nueva York poco menos de 256 elementos. En este libro me hubiera gustado referirme a sus récords y hazañas en “el rey de los deportes”, pero como no se trata exclusivamente de beisbol, se ha hecho una selección de ellos, todos son ídolos y grandes estrellas admiradas por mi.


"RÉCORDS QUE PARECEN DIFÍCILES DE SUPERAR"

Pitcheo

  • Cy Young (1890-1910): 815 juegos comenzados, 749 completos, 511 ganados, 316 perdidos y 7,356 sluggers lanzados.
  • Ed Walsh (1904-1917): 182 en carreras limpias admitidas en su trayectoria y 464 sluggers lanzados en una temporada.
  • Walter Johnson (1907-1927): 110 blanqueadas.
  • Jesse Orozco (1979-200?): ha participado en 1,225 juegos y continúa su carrera.
  • Curt Schilling (1988-200?): 4.13 porcentaje de ponchadas sobre bases por bolas y continúa activo.
  • Pedro Martínez (1992-200?): 4.22 porcentaje ponchados sobre bases por bolas y continúa activo.
  • Randy Johnson (1988-200?): 11.16 ponches por cada 9 sluggers lanzados hasta temporada que concluyó este año.
  • Nolan Ryan
  • Nolan Ryan (1966-1993): 5,714 ponches, lanzó 7 juegos sin hit ni carrera y otorgó 2,795 bases por bolas.
  • Sandy Koufax (1955-1966): lanzó 4 juegos sin hit ni carrera (1962, 63, 64 y 65), de los que uno fue juego perfecto.
  • Peter Grover Alexander (1911-1930): 16 blanqueadas en una temporada.
  • Jack Chesbro (1988-1909): 51 juegos iniciados, 48 completos y 41 ganados en la temporada de 1904.
  • Bob Feller (1936-1956): 208 bases por bolas en la temporada de 1938.
  • Mike Marshall (1967-1981): participó en 106 juegos en la temporada de 1974.
  • Vic Willis (1898-1910): 29 juegos perdidos en la temporada de 1905.

Bateo

  • Babe Ruth (1914-1935): .690 de slugging, una carrera producida por cada 3.79 turnos al bat. Sus récords en una temporada fueron 177 carreras anotadas, 457 bases obtenidas con hits, 119 hits de extrabase y además fue líder de cuadrangulares en doce temporadas y trece temporadas campeón de slugging.
  • Ty Cobb (1905-1928): bateó para .367 en su carrera con 11,429 turnos al bat, obtuvo doce campeonatos de bateo, nueve de ellos consecutivos.
  • Pete Rose (1963-1986): participó en 3,562 juegos, 14,053 turnos al bat y conectó 4,256 hits.
  • Rickey Henderson (1979-2003): hasta la reciente temporada, acumuló 1,406 bases robadas, 2,295 carreras anotadas, 2,190 bases recibidas y en una la temporada de 1982 se robó 130 bases.
  • Hank Aaron
  • Hank Aaron (1956-1976): 755 jonrones, 1,477 extrabases, 6,856 bases alcanzadas con hits y 2,297 carreras producidas.
  • Sam Crawford (1899-1917): 309 hits triples.
  • Tris Speaker (1907-1928): 792 hits dobles.
  • Ted Williams (1939-1960): su porcentaje al embasarse fue de .481 de por vida.
  • Cal Ripken Jr. (1981-2001): participó en 2,632 juegos consecutivos: del 30 de mayo de 1982 al 19 de septiembre de 1988.
  • Mark McGwire (1986-2001): conectó 583 jonrones, uno cada 10.61 turnos al bat.

"OTROS RÉCORDS DE BATEO, EN TEMPORADA REGULAR, QUE LUCEN DIFÍCILES DE SUPERAR"

  • Rogers Hornsby: .424 de porcentaje de bateo en 1924.
  • George Sisler: 257 hits en 1920.
  • Earl Webb: 67 hits dobles en 1920.
  • Owen Chief Willson: 36 hits triples en 1912.
  • Hack Willson: 191 carreras producidas en 1930.

"BARRY BONDS, JUGADOR FUERA DE SERIE"

Barry Bonds

Después de hacer una comparación, que resulta muy difícil entre las grandes estrellas del “rey de los deportes”, en mi opinión Barry Bonds es el beisbolista más completo de la historia. Ha sido nombrado cinco veces el jugador más valioso (1990, 92, 93,2001-2002) y fue considerado el jugador de la década de los años noventa, por la revista The Sporting News. Parece increíble que en las temporadas que van del año 2001 al 2003, entre los treinta y siete y los treinta y nueve años de edad, Bonds haya superado su actuación e implantado récords de temporada.

  • 73 jonrones conectados.
  • Un jonrón por cada 6.52 turnos.
  • .863 porcentaje de slugging.
  • .582 porcentaje de embasarse.
  • 198 bases por bolas recibidas.
  • 68 bases por bolas intencionales.
  • 107 hits de extrabase en la Liga Nacional.
  • 36 jonrones jugando como visitante.
  • 39 jonrones antes de celebrarse el Juego de Estrellas.

Bonds conectó jonrón en todos los parques de la Liga Nacional en el 2001. Es la temporada que acaba de concluir fue líder de bases por bolas con 148, de bases por bolas intencionales con 61, de slunning .749, también ganó el liderato de embasarse con porcentaje de .529, además tuvo el mejor porcentaje de fildeo de su carrera con .992 habiendo cometido sólo 2 errores en 1,044 entradas jugadas. Barry, en los próximos años, podría superar récords individuales de por vida: en jonrones, carreras anotadas, bases por bolas y extravases. Seguirá aumentando su récord de 484 bases por bolas recibidas intencionalmente, superando las 293 del rey del jonrón Hank Aaron. Otro récord de Bonds que se ve difícil de alcanzar es el de ser el único cañonero con más de 500 jonrones y 500 bases robadas.18

La sangre se hereda. Bobby Bonds, padre de Barry, jugó catorce años en la Ligas Mayores y juntos poseen récords en casi todos los departamentos de bateo y fildeo, mismos que seguirán acumulándose. Cabe destacar el récord que consiste en batear diez veces un mínimo de 30 jonrones y robar al menos 30 bases: 5 Bobby y 5 Barry; también han sido merecedores de once guantes de oro entre los dos: Barry en ocho ocasiones y Bobby en tres.


"ROMPER RÉCORDS EN EL FUTURO"

Entre los jugadores activos que, a mi juicio, podrían romper récords en temporada regular y postemporada, se encuentran los siguientes: Pitchers: Erick Gagne, Randy Johnson, Greg Maddux, Pedro Martínez, Robb Nen, Andy Pettitte, Mariano Rivera, Curt Schilling, John Smoltz y Barry Zito.

Otros jugadores: Barry Bonds, Jeff Bagwell, Craig Biggio, Carlos Delgado, Nomar García Parra, Juan González, Ken Griffey Jr., Vladimir Guerrero, Todd Helton, Derek Jeter, Mike Piazza, Albert Pujols, Manny Ramírez, Alex Rodríguez, Iván Rodríguez, Gary Scheffield, Alfonso Soriano, Sammy Sosa y Miguel Tejeda.


"MEXICANOS EN GRANDES LIGAS"

  • (1949-1959). Roberto Beto Ávila jugó once temporadas en Grandes Ligas.
  • (1989-1997). Fernando Valenzuela fue uno de los peloteros más populares en los años ochenta. En 1981 contribuyó, de manera importante, a que los aficionados del beisbol regresaran a los estadios a vivir la “fernandomanía”, provocada por el éxito de Valenzuela.

  • Fernando Valenzuela

    Ese mismo año logró el nombramiento de “novato del año” y ganó el trofeo Cy Young como el mejor pitcher de la Liga Nacional. En su carrera, Fernando ganó 173 juegos; 113 completos, 31 blanqueadas y su porcentaje de carreras limpias admitidas quedó en 3.54. Espero que en los próximos años, Fernando se convierta en el primer jugador mexicano en llegar al Salón de la Fama en Coopertown, Nueva York.


  • (1991-2003). Vinicio Castilla ha jugado trece temporadas y continúa activo. Ha implantado prácticamente todos los récords de bateo de jugadores mexicanos en Grandes Ligas. Deseo que en los próximos años pueda superar la cifra de 300 jonrones y 1000 carreras producidas.
  • (1974-1987). Aurelio López participó en 459 juegos, ganó 72 y salvó 93.
  • (1975-1984). Isidro Monge participó en 435 juegos, ganó 49 y salvó 56.
  • (1985-1994). Teodoro Higuera logró 94 victorias en nueve temporadas y se le recuerda como uno de los pitchers que, en su época, derrotaba con facilidad al poderoso equipo de los Yanquis de Nueva York.
  • (1967-1983). Aurelio Rodríguez, gran tercera base mexicano, jugó diecisiete temporadas, participó en 2,017 juegos, produjo 648 carreras y anotó en 612 ocasiones.
  • (1991-2003). Armando Reynoso tiene hasta la fecha un récord de 68 ganados por 62 perdidos, pero hay que reconocer que Armando pasó gran parte de su carrera en los Rockies de Colorado en la ciudad de Denver, lo que se considera un paraíso entre los bateadores.
  • (1999-2003). Erubiel Durazno es un bateador con poder a quien, a partir de 2003, los Atléticos de Oakland le han brindado la oportunidad de jugar diariamente, lo que le permitirá su consolidación en las Grandes Ligas.
  • Ismael Valdés, Elmer Dessens, Francisco Córdova y Rodrigo López son pitchers mexicanos abridores, a los que les deseo que lleguen a superar la marca de cien triunfos a lo largo de sus carreras.
  • Ricardo Rincón, Juan Acevedo, Antonio Osuna y Dennis Reyes, utilizados principalmente como relevos cortos, tienen el potencial para superar su participación en más de 500 juegos.
  • Luis Ignacio Ayala y Óscar Villarreal, ambos alcanzaron las diez victorias en labor de relevo durante su temporada de novatos en el 2003, estoy seguro que les espera un buen futuro en el mejor beisbol del mundo.
  • Miguel Ojeda, Gerónimo Gil y Humberto Cota tienen las facultades para consolidarse como receptores y representar al beisbol mexicano en Grandes Ligas.
  • Esteban Loaiza, egresado de los Diablos Rojos del México, que en su novena temporada en la gran carpa, alcanzó las 21 victorias en la temporada regular para convertirse así, en el segundo lanzador mexicano en llegar a esa cifra, igualando a Fernando Valenzuela. También en esta temporada fue el pitcher campeón de la Liga Americana en cuanto a ponches se refiere con 207 y fue el tercer mejor porcentaje de carreras limpias admitidas por juego con 2.90; además de ser un contendiente en este 2003 para obtener el trofeo Cy Young como el mejor pitcher del joven circuito.

"PELOTEROS DE LAS LIGAS NEGRAS. HÉROES LEGENDARIOS"

Satchel Paige, Joshua Josh Gibson, Walter Buck Leonard, Montford Monte Irvin, James Thomas Cool Papa Bell, Oscar Charleston, John Henry Lloyd, Martín Dihigo, Raymond Mamerto Dandridge y Judy Johnson, son diez peloteros que jugaron la mejor parte de sus carreras en las Ligas Negras y, por justicia, los comités de Ligas Negras y el de Veteranos eligieron a estos personajes para unirse a los mejores peloteros que han pisado las Ligas Mayores en el Salón de la Fama de Cooperstown, Nueva York. La ausencia de estadísticas confiables ha creado historias y leyendas maravillosas sobre estos deportistas superdotados.

Entre 1937 y 1953, siete de estos peloteros nos deleitaron con la calidad de su beisbol en la Liga Mexicana.

    Martín Dihigo
  • El Maestro Martín Dihigo en 1938 obtuvo la triple corona de pitcheo, juegos ganados y perdidos, carreras limpias y ponches y además se dio el lujo de ser el campeón bateador. Por su habilidad para jugar casi todas las posiciones, se le conoce como el pelotero más versátil que ha participado en el beisbol.
  • James Thomas Cool Papa Bell, obtuvo en 1940 la triple corona de bateo. Su porcentaje de bateo fue de .437. Se le considera como uno de los peloteros más veloces para correr las bases. Se decía que en sólo doce segundos daba la vuelta al cuadro.
  • Montford Monte Irvin fue campeón bateador en 1942 con un porcentaje de .398. Es considerado uno de los jugadores más completos por su poder para batear por su extraordinario fildeo, también por su gran brazo y por ser muy veloz para correr las bases.

  • Ray Mamerto Dandridge fue otro campeón bateador en 1948, con un porcentaje de .369. Uno de los grandes ídolos que has jugado las paradas cortas en la Liga Mexicana y militó cinco años con el Veracruz y tres con los Diablos Rojos del México.
  • Walter Buck Leonard es reconocido como el mejor primera base de las Ligas Negras, fue llamado el Lou Gehrig de éstas. Su consistencia le permitió jugar en todos los partidos de su equipo, el Homestread Grays. En 1951, a los cuarenta y cuatro años de edad, llegó a la Liga Mexicana al equipo Torreón, donde por tres temporadas tuvo un promedio de bateo de .326.
  • En 1938, Satchel Paige participó como lanzador sólo en tres juegos en la Liga Mexicana, pues sufrió una lesión que casi termina con su carrera. La falta de estadísticas completas en los que participó, antes de haber llegado a las Ligas Mayores a la edad de cuarenta y dos años, ha llevado a difundir muchos mitos, leyendas y anécdotas, sobre uno de los mejores pitchers en la historia del beisbol. Se estima que el lanzador del brazo de goma, el su longeva carrera, participó en 2,600 juegos.19

También se afirma que en las distintas ligas en los que jugó, logró con 300 blanqueadas. 20 Satchel fue el jugador más carismático y popular de las Ligas Negras. Cuando tenía cincuenta y nueve años de edad y jugaba con los Atléticos, en aquel entonces de Kansas City, lanzó 3 entradas sin permitir carrera. Satchel fue un jugador que pasó la mayor parte de su carrera en las Ligas Negras. En 1971 se le confirió el honor de ser el primer miembro proveniente de estas ligas, en entrar en el Salón de la Fama de Cooperstown.


  • Joshua Josh Gibson jugó dos temporadas en la Liga Mexicana, en la que bateó 44 jonrones en sólo 450 turnos al bat y alcanzó .393 de porcentaje de bateo y .802 de slugging.

  • En mi opinión Josh es el mejor catcher de todos los tiempos. Es el pelotero que más he analizado y, por esa razón al que más me hubiera justado ver jugar. Se conocen cientos de anécdotas de este deportista legendario, de quien se dice que tuvo temporadas de 75, 84 o más jonrones. Su porcentaje de bateo en juegos de exhibición, contra pitcheo de Grandes Ligas, fue de .412. Pocos corredores se atrevieron a robarle las bases pues poseía el brazo más potente y preciso que se le recuerde. Se le acreditan 962 jonrones a lo largo de su carrera que duró diecisiete temporadas. Por su gran poder al bat, fue llamado el Babe Ruth de color. Su porcentaje de bateo de por vida fue de .391 y es el único bateador en la historia que, en el estadio de los Yanquis de Nueva York, logró sacar la pelota del parque con un tremendo jonrón.

    En mi opinión Josh es el mejor catcher de todos los tiempos. Es el pelotero que más he analizado y, por esa razón al que más me hubiera justado ver jugar. Se conocen cientos de anécdotas de este deportista legendario, de quien se dice que tuvo temporadas de 75, 84 o más jonrones. Su porcentaje de bateo en juegos de exhibición, contra pitcheo de Grandes Ligas, fue de .412. Pocos corredores se atrevieron a robarle las bases pues poseía el brazo más potente y preciso que se le recuerde. Se le acreditan 962 jonrones a lo largo de su carrera que duró diecisiete temporadas. Por su gran poder al bat, fue llamado el Babe Ruth de color. Su porcentaje de bateo de por vida fue de .391 y es el único bateador en la historia que, en el estadio de los Yanquis de Nueva York, logró sacar la pelota del parque con un tremendo jonrón.

    En enero de 1947, desafortunadamente murió Josh a la edad de treinta y cinco años. Se piensa que hubiera disputado con Jackie Robinson el hecho de ser el primer jugador de color a entrar a las Grandes Ligas, quien lo hizo en el mismo año en 1947.


    "LOS DIABLOS ROJOS DEL MÉXICO"

    En febrero de 1993, Pepe Marrón, Edgar Nehme y yo asistimos al la Serie del Caribe en Mazatlán, Sinaloa. Nuestro vecino de asiento era Pepe el Grandote Peña, gran pitcher y la Liga Mexicana de beisbol que yo admiraba en los años sesenta cuando lanzaba para los Tigres. Recuerdo haberlo visto lanzar n juego completo, y si era necesario, se trepaba a la loma el mismo día en caso de jugar doble juego o bien relevar el día siguiente si su equipo lo necesitaba. Pepe Peña supo de mi afición por los Diablos Rojos y me informó que en esos días se incorporaría a colaborar como “buscador” con la organización presidida por Roberto Mansu. En marzo del mismo año, Peña me invitó al inicio de la Liga Mexicana de beisbol y me presentó a Roberto Mansu.

    Como dato curioso, en aquella ocasión Roberto me invitó a la ceremonia de inauguración y me presentó a Carlos Peralta, presidente del Tigres a quien correspondía ser anfitrión del festejo y, en ese momento, Carlos me invitó a lanzar la primera bola colocándome una gorra de su equipo, así fue, lancé con la gorra felina a partir de esa fecha, me identifiqué con Mansur quien, además de ser uno de los mayores conocedores del beisbol que se juega en cualquier parte del mundo, posee gran calidad humana y se convirtió en un buen amigo.

    Los dos coincidimos: Roberto manifestó con gran apertura su deseo de capitalizar al equipo Diablos Rojos del México y yo, por mi parte estaba deseoso por convertirme en su socio, pensaba que en 1994 cumpliría cincuenta años de edad, y uno de mis propósitos sería dedicarme en forma importante al beisbol. Hacia fines de 1993, llegamos a un acuerdo que se sometió a la consideración de la Liga Mexicana de beisbol y, a partir de 1994, logré mi sueño: ingresé como socio de mi equipo favorito de siempre.

    A este nuevo giro en mi vida, que me ha ofrecido momentos tan satisfactorios, me acompañaron como socios: Roberto Hernández, Pepe Aguilera y Pepe Marrón –desde entonces el vicepresidente del equipo-junto con Esteban Malpica, mis hijos Alfredo y Charbel, Edgar Nehme y Lorenzo Peón, estos dos últimos involucrados activamente en el equipo durante los primeros años.

    Mi amor por este gran equipo se puso de manifiesto en el libro que coordiné titulado Pasión por los Diablos Rojos del México 21 del cual tomo esta cita íntegramente:
    Mi afición por Diablos Rojos del México empezó cuando era pequeño. En los años cuarenta me atraían ya los comentarios que escuchaba sobre el Club Rojos del México que había llegado a la Liga mexicana en 1940 y, desde sus inicios, tenía más seguidores que ningún otro equipo de beisbol en la República mexicana. Escuchaba maravillas sobre Theolic Smith que lo mismo era uno de los mejores pitchers que un gran bateador y, a menudo, cuando no lanzaba, lo utilizaban como jardinero. También hablaban del norteamericano Burnis Bill Wright, jardinero y tremendo bateador de jonrones y extravases, que por su gran velocidad para correr las almohadillas hizo historia durante varios años con el equipo.

    Me llamaba la atención el apodo del Mamerto Dandridge, parador en corto que también dejó números extraordinarios en la Liga Mexicana. Desde luego uno de los grandes ídolos fue el gran jonronero cubano Roberto Ortiz. También mencionaban a Alfonso la Tuza Ramírez pitcher mexicano, quien había logrado 39 ceros seguidos en el año 1949, cuando ganó 17 y su porcentaje de carreras limpias, se ubicó en 2.35 de efectividad.

    Alfredo Harp Helú con Abelardo Vega

    En los años cincuenta, conocí el Parque Delta después asistí con frecuencia al Parque de Seguro Social; eran también los primeros años de transmisión a control remoto por televisión de los juegos de los Diablos Rojos del México y fue entonces cuando elegí con criterio propio quiénes serían mis ídolos: primeramente, Marvin la Coqueta Williams y el dominicano Diómedes Guayabín Olivo.
    Llegó el primer campeonato en 1956. Recuerdo que todos los días escuchaba en la radio las transmisiones de los paridos de acuerdo con la narraciones, me imaginaba cómo era cada pelotero: alto, correoso, moreno, rápido, poderoso, con buen brazo…y lo ratificaba cuando iba al parque de pelota. Desde entonces guardo también gratos recuerdos de los locutores: Eduardo Lalo Orbañanos, Pedro el Mago Septién, Enrique Llanes-también mi favorito en la lucha libre, “ídolo de las multitudes”-Óscar Rápido Esquivel, Jorge Sonny Alarcón, Rafael Pérez Nájera Kid alto y el los últimos años, mi amigo Antonio Toño de Valdés.

    Regresando al año de 1956, recuerdo que destacaron en el equipo jugadores como Alonso Perry, campeón de la triple corona de bateo, Felipe el Burro Hernández y Fernando Bicho Pedroso. La gran llave de dobleplays fue Ernesto Natas García y Héctor Chero Mayer, un gran utility en Alfonso Gallina Peña y los cinco pitchers que confirmaron la teoría de que ellos son la base para triunfar en el beisbol fueron: Francisco Panchillo Ramírez –en ese año campeón de porcentaje de 20 ganados a 3 perdidos, 2.25 en carreras limpias y 148 ponchados- Guayabín Olivo, Rafael Zurdo Rivas, Vicente López y Guillermo Memo López. El equipo estaba dirigido por el manager cubano Lázaro Salazar que, desafortunadamente para el beisbol, falleció en 1957.

    Mi afición por los Diablos Rojos continuó cuando el equipo tuvo contrataciones afortunadas como la de Al Pinkson, posteriormente las de Miguel Fernández, Leo Rodríguez, veto Palafox y pitchers que hicieron historia como Ramón Arano y Alfredo el Zurdo Ortiz –de-recho y zurdo, respectivamente- máximos ganadores de la Liga Mexicana. De los grandes peloteros provenientes de otros equipos, que también pisaron la franela de los Diablos Rojos, cabe destacar a Felipe Montemayor, Moi Camacho y Alfredo Ríos.

    En los años sesenta el equipo tuvo también excelentes peloteros como Ramón Diablo Montoya, Francisco el Paquín Estrada, Felipe Leal y Aurelio López.

    Daniel Fernández, un gran líder de Diablos Rojos.

    En la década de los años sesenta, el equipo de los Diablos Rojos del México continuó siendo triunfador gracias al desarrollo de peloteros mexicanos como Enrique Romo, hermano de Vicente Romo –que jugó principalmente con los Tigres-, ambos eran considerados como la mejor dupla de hermanos pitchers en nuestro beisbol; Miguelito Suárez, poderoso primer bat que regaba hits por todo el parque, Abelardo Vega, Ernesto Escárrega, Ramón Hernández y, además, el equipo se complementó en aquella época con extranjeros de la talla de Pat Bourque. En 1974 se llevó a cabo la contratación del mejor manager mexicano en la historia de nuestro beisbol: Benjamín Cananea Reyes, que obtuvo cinco campeonatos para los Diablos Rojos (1974, 1976, 1985, 1987 y 1988), y sin duda, como dice Roberto Mansur, si hubiéramos tenido a Cananea –reconociendo que tanto el Diablo Montoya, Marco Antonio Vázquez y Tim Johnson cumplieron etapas de gran calidad como managers- en los años noventa, el equipo seguramente habría ganado más campeonatos.

    En los años ochenta, ya con seis campeonatos obtenidos, don Chara Mansur y Roberto Mansur adquirieron el equipo. Así, a partir de 1981, cuando Roberto fungió presidente, comenzó la etapa más exitosa que pudiera tener un equipo profesional en cualquier deporte. Desde entonces hasta el año 2002, el México ha calificado en postemporada en veintiuna de veintidós ocasiones y ha obtenido siete campeonatos. En él se han desarrollado destacados peloteros mexicanos, como Nelson Barrera y Daniel Fernández quienes poseen récords de temporada regular y postemporada, difíciles de alcanzar en el futuro.

    En la actualidad se identifican con la franela roja ídolos como el mencionado Daniel Fernández, el parador en corto José Luis el Borrego Sandoval, el tercera base Ray Martínez, Cornelio García –que tiene el mejor porcentaje de bateo de los jugadores activos en la Liga Mexicana- el catcher Miguel Ojeda y el jardinero con potente brazo Víctor el Flamingo Bojórquez y de los pitchers que han hecho historia en los últimos años destacan Roberto Metralleta Ramírez, Tavo Álvarez y Alfredo García.

    En ocasiones pienso en otros jugadores, integrantes de equipos contrarios que me hubiera gustado que usaran nuestra franela, y sólo por mencionar algunos me quedaría con Ángel Castro, que sólo vistió parcialmente el uniforme rojo en 1952 y 1953. Fue un jonronero zurdo con gran estampa de pelotero. Por su puesto, también hubiera sido deseable contar con Héctor Espino, el superman, para mi gusto, el jugador más completo que ha nacido en México. Recuerdo que diariamente buscaba en los periódicos qué había hecho mi gran ídolo, qué récord podría romper en el día, temporada, o de por vida, como el de 408 bases por bolas intencionales –casi triplica al siguiente- y el de 164 pelotazos recibidos. Varios récords de Héctor tanto en la Liga Mexicana como en la Liga del Pacífico resultan impresionantes para los que amamos el beisbol. Otro de lo peloteros que me hubiera gustado tener en nuestro equipo es Matías Carrillo, mexicano con enormes facultades que inicialmente fue firmado por Diablos pero su destino fue jugar primordialmente con Tigres y, tanto en temporada regular como en postemporada, prendió la gran rivalidad deportiva con sus poderosos batazos. Como jugadores importados me hubiese gustado ver enfundados en la franela del México, al gran Joshua Gibson que alcanzó a jugar dos temporadas con el Veracruz y que por su paso por las Ligas Negras fue comparado con Babe Ruth; y desde luego, el mejor extranjero añorado en cualquier equipo profesional de beisbol fue el gran pitcher y fabuloso bateador cubano Martín Dihigo, que en 1941 pasó efímeramente por las filas de los Diablos y fue enviado al equipo de Torreón. Martín el Maestro es miembro tanto del salón de la fama de varios países como del de su natal Cuba, México, de otros del Caribe y, desde luego de Estados Unidos. Seguramente, Dihigo es uno de los grandes beisbolistas de todos los tiempos y pertenece al histórico momento en el que existieron brazos de acero que podían lanzar juegos completos sin necesidad de descanso durante varios días, además, se daban el lujo de batear porcentajes arriba de los 300, estando dispuestos a jugar diariamente.

    Los Diablos Rojos del México han formado peloteros que ascendieron a las Grandes Ligas. En el pasado destacaron tres extraordinarios pitchers: Enrique Romo, Aurelio López y Salomé Barojas. En los últimos años han surgido peloteros brillantes que ahora juegan en el mejor beisbol de las Ligas Mayores como Francisco Córdoba, Elmer Dessens, Ricardo Rincón, esteban Loaiza, Dennis Reyes, Gerónimo Gil y muchos otros que esperamos pronto alcancen esta meta.22


    "MI EQUIPO IDEAL DE LOS DIABLOS ROJOS DEL MÉXICO"

    Podría escribir sobre mis queridos Diablos Rojos cientos de páginas, sin embargo en este libro externaré mi opinión sobre quiénes integrarían el equipo ideal de todos los tiempos.
    Roberto Mansur y Santiago Harp.
    • Directivo: Roberto Mansur Galán. Desde que compró el equipo en 1981, éste ha clasificado para juegos de postemporada en veintidós y veintitrés oportunidades y ha conseguido siete campeonatos de la Liga Mexicana de beisbol.
    • Gerente deportivo: Pedro Mayorquín, quien representa una historia viviente de lo que ha logrado el equipo en los últimos cuarenta años.
    • Manager: Benjamín Cananea Reyes. En cinco ocasiones logró llevar a los Diablos Rojos al campeonato de la Liga Mexicana.
    • Coach: Abelardo Vega. Además de haber sido un gran tercera base está calificado en los diez primeros lugares en las estadísticas de bateo del equipo. En los últimos años ha colaborado como coach, acoplándose a las distintas estrategias de los diversos managers.

    • Orden al bat:


    • Daniel Fernández, jardinero central, es líder de la Liga Mexicana en carreras anotadas, y acumula hasta la fecha 1,680. Daniel posee el récord de bateo de Diablos Rojos en juegos jugados, así como el récord de turnos al bat, el de carreras anotadas, los de hits conectados, hits dobles, hits triples, bases robadas y bases por bolas recibidas.
    • Ramón Diablo Montoya, jardinero derecho, ha sido uno de los grandes fildeadores en los jardines, principalmente el central, que ha vestido la franela roja. Poseía un potente y certero brazo que enfriaba a los corredores en cualquier base. En todos los departamentos de bateo califica dentro de los diez mejores lugares del equipo, excepto en el de jonrones.
    • Alonso Perry, primera base, fue pieza clave en la obtención del primer campeonato en 1956 de los Diablos Rojos. En ese año logró la triple corona de bateo con .392 de porcentaje, 28 jonrones y 118 carreras producidas, además fue líder de hits con 177, 33 hits dobles y 15 hits triples. Esta hazaña no ha sido repetida por ningún jugador de la Liga Mexicana y, hasta donde pude investigar, tampoco se ha repetido en otras ligas profesionales de beisbol.
    • Ty Gainey, bateador designado, posee el récord del equipo de mayor porcentaje de bateo con un mínimo de 1,500 turnos al bat, de .373 en los años que jugó con Los Diablos Rojos (1990-92 y 1995-97). En 1995, Gainey logró la triple corona de bateo de la Liga Mexicana de beisbol.
    • Roberto Ortiz, tremendo jonronero.
    • Roberto Ortiz, jardinero izquierdo, ganó el campeonato de jonrones conectados en cuatro temporadas seguidas (1945-48). Además, implantó un récord de 35 juegos consecutivos pegando de hit, récord que permaneció vigente en la Liga por más de cincuenta años.
    • Nelson Barrera, tercera base. Los récords de Liga Mexicana que dejó el Almirante se muestran en un capítulo aparte. Como jugador de Diablos, es líder en jonrones con 279 y carreras producidas con 1,136.
    • Miguel Ojeda, receptor. Su poder al bat lo ha llevado a ocupar la sexta posición en jonrones conectados como Diablo Rojo. El Negro es un jugador carismático que ya probó su talento pasando directamente como jugador de Liga Mexicana a Ligas Mayores en este año de 2003.
    • José Luis el Borrego Sandoval, parador en corto con gran poder al bat.
    • En los próximos años seguirán creciendo sus números ofensivos en todos los departamentos para ocupar los primeros lugares como Diablo Rojo. El Borrego posee cualidades increíbles para fildear y ofrece en sus jugadas un espectáculo adicional para los aficionados.

    • Armando Sánchez, segunda base. El Agujita tiene su nombre inscrito en casi todas las estadísticas como Diablo Rojo, tanto en temporada regular como en postemporada.

    Pitchers:

    Roberto Metralleta Ramírez.
    • Alfredo el Zurdo Ortiz. Hablar de Alfredo Ortiz es recordar al pitcher de los Diablos Rojos con más juegos iniciados (392), más ganados (203), más completos (187), más blanqueadas (35), más ponches (1,430) y, por si fuera poco, un porcentaje de carreras limpias de 3.17 en su carrera con el equipo. El Zurdo, además, era un gran bateador y siempre estaba dispuesto a relevar como pitcher o a entrar como bateador emergente.
    • Ramón Arano, pitcher derecho, posee prácticamente todos los récords de pitcheo de la Liga Mexicana. En su paso por los Diablos Rojos, Ramón logró estadísticas que lo sitúan entre los tres mejores lugares de la historia del equipo.
    • Salomé Borojas y Aurelio López, pitchers tapones que entre los juegos ganados y salvados fueron claves para que los Diablos Rojos lograran triunfos importantes.

    En el cuerpo de pitcheo, quiero mencionar a lanzadores importantes en la historia del equipo escarlata: Luis Fernando Méndez con 127 triunfos y Theolic Smith con 121. El apellido Ramírez ha estado presente en el pitcheo de los Diablos: Francisco Panchito Ramírez, campeón de la triple corona de pitcheo en 1956. Alfonso Tuza Ramírez con 72 triunfos y 15 blanqueadas y Roberto Metralleta Ramírez que ha lanzado por Diablos Rojos 2 juegos sin hit ni carrera y al terminar la temporada de 2002 se convirtió en el pitcher con mejor porcentaje de ganados sobre perdidos en la Liga Mexicana con .722.


    "GRANDES JUGADORES MEXICANOS EN LA LIGA MEXICANA DE BÉISBOL"

    En este libro he manifestado mi afición por el “rey de los deportes” y mi preferencia hacia los Diablos Rojos del México. Ahora mencionaré algunos de los récords que están lejos de romperse en la Liga Mexicana. Sin embargo, hay que tomar en cuenta que en la historia de esta liga contamos con estadísticas desde 1937 y es difícil homologarlas, porque desde ese año a la fecha existieron temporadas compuestas entre 90 y 161 juegos.

    • Ramón Arano: 334 juegos ganados, 297 completos, 57 blanqueadas y 4,773 entradas lanzadas.
    • Herminio Domínguez: lanzó 2 juegos sin hit ni carrera y consiguió un juego perfecto.
    • Nelson Barrera: 445 jonrones, 972 hits de extrabase, 1,928 carreras producidas y 4,876 bases alcanzadas con hits.
    • Gerardo Polvorita Sánchez: 1,415 partidos jugados consecutivamente.
    • Luis de los Santos: 36 juegos consecutivos conectando de hit.
    • Daniel Fernández: 1,680 carreras anotadas hasta la fecha.
    • Antonio Briones: 490 bases robadas.
    • Jesús Sommers: 3,004 hits, 488 dobles, 2,908 partidos jugados y 10,327 veces al bat.
    • Gonzalo Villalobos: 132 hits triples.
    • Ronaldo Camacho: 1,411 bases por bola.
    • Dereck Bryant, Roy Johnson y Miguel Ojeda: 4 jonrones conectados en un juego.
    • Héctor Espino.
    • Héctor Espino, el Superman, el más grande pelotero mexicano de todos los tiempos, logró cinco campeonatos de bateo, 4 jonrones, 2 de carreras producidas y posee el récord de por vida de 408 bases por bolas recibidas intencionalmente y 164 pelotazos. En la Liga Mexicana del Pacífico obtuvo siete campeonatos de bateo, 7 jonrones, 7 de carreras producidas y tres veces logró la triple corona de bateo.

    Los récords se implantan para que con el tiempo sean alcanzados o superados. Así ha ocurrido con algunos de los récords que poseía Héctor Espino, y es precisamente esto lo que hace interesante al beisbol y por si gran cantidad de estadísticas, sin duda, es el “rey de los deportes”.




    "LOS GUERREROS DE OAXACA"

    En 1995, cuando tomé la decisión de considerar a Oaxaca como el estado que tenía prioridad en mis proyectos culturales y filantrópicos, me di cuenta de que faltaba un aspecto, el deportivo. En octubre de ese año, Pedro Tetro, Roberto Mansur, Pepe Marrón, Edgar Nehme, Carlos Helú G., y yo nos encontrábamos en la Serie Mundial. En esas largas pláticas beisboleras que disfrutamos entre juego y juego, lo mismo en Atlanta que en Cleveland, supimos que los Charros de Jalisco estaban en venta; decidí que sería un hitazo comprar esta franquicia y trasladarla a la Verde Antequera. Edgar se comprometió a realizar los trámites y constituimos un fideicomiso que compró la mayoría de las acciones del equipo, el cual cambió de nombre y sede para comenzar la temporada de 1996 de la Liga Mexicana de beisbol.

    Con mi madre, Suhad Helú de Harp. Mi mejor manager.

    Mi gran manager de la vida, mi mamá, siempre ha insistido en que lleve diversión deportiva a la gente, principalmente a los jóvenes y, una vez más, le hice caso. Desde 1996, los Guerreros de Oaxaca llevan ocho temporadas de ser un equipo brillante y competitivo, ya obtuvo un campeonato inolvidable en 1998. En ese año se incorporaron como socios del equipo, Vicente Pérez Avellá quien funge como presidente y Luis Marchi quien se desempeña como presidente del consejo, ellos han sido mancuerna importantísima para el éxito de os Guerreros.


    Recuerdo que en el campeonato de 1998, el equipo calificó en el séptimo sitio, por lo que le tocó enfrentarse al segundo lugar que correspondía a mis queridos Diablos Rojos. Afortunadamente yo estaba de viaje y evité padecer el sentimiento encontrado que me generaba que me generaba esta batalla. Reconozco que pensé que Diablos ganaría con facilidad, y como para que la cuña apriete tiene que ser el mismo palo, el Almirante Nelson Barrera estaba viviendo su primer año como manager jugador y puso su corazón por delante: Estaba lastimado y había sido operado de la vesícula en un descanso entre series, además se convirtió en el jugador más valioso de la postemporada. Otros ex Diablos Rojos como Homar Rojas, Roberto Méndez, Ramón Esquer, Fabián López y los pitchers Alejandro Carrasco y Leobardo Moreno contribuyeron a lograr el campeonato junto con Héctor el Venado Álvarez, Rafael Castañeda y los pitchers Darío Pérez, Mariano Cota y Sixto Báez.

    1998. Alfredo Harp con Nelson Barrera, festejando el campeonato de los Guerreros de Oaxaca.

    No había nada escrito y, la regla para ser campeón comienza con el primer play-off, Oaxaca venció a Diablos Rojos 4 juegos a 2. Después Guerreros se enfrentó al equipo mejor clasificado en la temporada, los Sultanes de Monterrey y aun cuando salieron de casa con una diferencia en contra de 2 ganados por 3 perdidos, Nelson y sus Guerreros hicieron la hombrada al visitar la Sultana del Norte para vencer en dos ocasiones al equipo de casa y ganar el segundo play-off por 4 juegos a 3.

    El espíritu siempre ganador del Almirante motivó al equipo y los llevó al campeonato en la serie final que le ganaron a Monclova por 4 juegos a 0. Es festejo en la ciudad de Oaxaca fue fabuloso, duró cinco días; organizaron desfiles, una misa en el estadio la gente quería estar cerca de sus ídolos, había una euforia general y, al percibir tanta alegría, me comprometí a que mientras pueda, el beisbol de la Liga Mexicana permanecerá en Oaxaca.

    Guerreros de Oaxaca dese sus inicios ha promovido el beisbol entre niños y jóvenes creando el grupo de Guerreritos, donde cada año reciben clínicas más de doscientos participantes de entre cinco y quince años de edad.

    Diablos Rojos del México y Guerreros de Oaxaca inaugurarán el año 2004 en San Bartolo Coyotepec, una academia de beisbol a sólo cinco minutos del aeropuerto internacional de la ciudad de Oaxaca. Se pretende capacitar y complementar la enseñanza de la academia que dirige la Liga Mexicana de beisbol en El Carmen, Nuevo León, a jugadores con talento que pertenezcan a las dos organizaciones.


    "DECIMOCUARTO CAMPEONATO DE LOS DIABLOS ROJOS DEL MÉXICO, BICAMPEONES POR TERCERA OCASIÓN"

    Había puesto punto final a este capítulo del libro; según yo, había terminado la redacción, pero mis Diablos Rojos del México me han dado nuevamente gran temporada, este año de 2003 volvieron a ser campeones de la Liga Mexicana de beisbol. Es muy difícil obtener un campeonato, hay equipos que pasan años y años sin poder llegar a la final y después ganar.

    Ser bicampeones reduce todavía más la posibilidad del triunfo, pero aún así, los Diablos obtuvieron el trofeo. El año pasado publicamos Pasión por los Diablos Rojos de México, un libro ilustrado de los trece campeonatos del equipo, ahora, he decidido que el decimocuarto podría tener un lugar en esta publicación.

    La temporada del año 2003 representó mi décima como accionista y directivo de los Diablos Rojos de México y la octava temporada con Guerreros de Oaxaca. Me estoy acostumbrando a las presiones y dificultades que representa competir por el máximo gallardete. Para llegar a una final hay que ganar dos series previas de play-offs. Mis estadísticas en estas diez temporadas son diez finales, nueve con cuatro campeonatos (1994-1999-2202-2003) con el equipo escarlata y una final donde se obtuvo el campeonato el equipo Guerreros de Oaxaca (1998). Es decir, diez de diez finales, parece que mis socios y yo estamos implantando otro récord en la Liga Mexicana.

    En familia, Alfredo Harp disfruta la conquista del campeonato catorce del México, acompañado a su derecha por Daniel Fernández.

    La temporada del año 2003 representó mi décima como accionista y directivo de los Diablos Rojos de México y la octava temporada con Guerreros de Oaxaca. Me estoy acostumbrando a las presiones y dificultades que representa competir por el máximo gallardete. Para llegar a una final hay que ganar dos series previas de play-offs. Mis estadísticas en estas diez temporadas son diez finales, nueve con cuatro campeonatos (1994-1999-2202-2003) con el equipo escarlata y una final donde se obtuvo el campeonato el equipo Guerreros de Oaxaca (1998). Es decir, diez de diez finales, parece que mis socios y yo estamos implantando otro récord en la Liga Mexicana.

    La afición escarlata enloqueció en los dos últimos juegos de la serie de campeonato 2003 de la Liga Mexicana de beisbol. Diablos Rojos del México derrotó en forma dramática a sus aguerridos y dignos rivales los Tigres, ahora de Puebla, en juegos de extrainnings por pizarras de 6-3 en el cuarto juego en el episodio once con un tremendo cuadrangular de ex Yanqui de Nueva York, Roberto Kelly. Además, en el quinto de la serie, uno de los ídolos de la afición y que pertenece a mi selección de la novena ideal de todos los tiempos, José Luis Borrego Sandoval, pegó un hit con la casa llena en la decimotercera entrada remolcando la carrera del triunfo por 7 carreras a 6 y de esta manera, mis queridos Diablos Rojos conquistaron el bicampeonato de la Liga Mexicana y gallardete decimocuarto de su historia, con 4 victorias por sólo una derrota.

    Los juegos de play-off llevaron a nuestro equipo a reflexionar seriamente sobre las estrategias que debíamos utilizar en la serie del campeonato, considerando que el porcentaje de carreras limpias admitidas por nuestros lanzadores fue muy alto: 6.03. Félix José, campeón bateador de la liga en esta temporada, sufrió una lesión y sólo jugó regularmente en los últimos dos juegos como bateador designado en la serie de campeonato de la Zona Norte contra Sultanes de Monterrey. También hay que tomar en cuenta que Octavio Álvarez, uno de nuestros pitchers abridores que se crece en postemporada, y Ray Martínez, nuestro tercera base, fueron asignados a la selección mexicana que compitió en los Juegos Panamericanos celebrados en Santo Domingo, República Dominicana, donde obtuvo medalla de bronce.

    Honor al fildeo en estos juegos. La base de peloteros mexicanos del México y del Tigres nos deleitó constantemente con jugadas dignas de Grandes Ligas. En este sentido, el triunfador fue el beisbol mexicano y los dos equipos demostraron ser los mejores y ésta es la razón por la que se han enfrentado en seis de las últimas siete series de campeonato, y han obtenido tres gallardetes cada escuadra.

    Diablos Rojos del México ganó el campeonato 2003 por lo siguiente:


    Alfredo Harp y el emblema del México, Daniel Fernández, levantan con enorme satisfacción el trofeo de campeones.
    • Roberto Mansur, mi socio, comentaba antes y después de cada juego las estrategias que de debían seguir para obtener las victorias y nuestro manager Bernardo Tatis tomó con libertad las decisiones adecuadas durante los mismos.
    • Los nueve jugadores titulares, más el bateador designado, participaron activamente en la ofensiva y la defensiva en los cinco partidos, actuaron en 192 turnos al bat de 193 totales y obtuvieron 26 bases por bola. Por los Tigres, participaron catorce jugadores con 191 turnos en la caja de bateo y sólo ganaron 12 boletos gratis; en los partidos de extrainnings les faltó bateo oportuno, pues sacaron varios peloteros titulare por corredores emergentes.
    • El equipo del México utilizó sólo siete lanzadores en 51 entradas, todos de brazo derecho y no siguieron aquella regla no escrita que utilizan los managers que sobredirigen al traer un pitcher zurdo para el bateador zurdo o viceversa en situaciones apretadas. El equipo de la Angelópolis trepó a la loma trece pitchers en 50 episodios y nuestros bateadores zurdos Óscar Robles y Daniel Fernández lograron embasarse en situaciones importantes contra pitchers de brazo izquierdo.
    • El porcentaje para embasarse fue vital para el primero y segundo bat. En la serie, Óscar Robles de los Diablos logró un porcentaje de .444, anotó 6 carreras y Daniel Fernández obtuvo un porcentaje de .333 anotando 4 carreras. Por los Tigres, el porcentaje de Carlos A. Gastelum fue de .269 y anotó una sola carrera; Roberto Vizcarra tuvo un porcentaje de .176 y también anotó una sola carrera. Nuestros Diablos: Kelly, José, Obando, Martínez y el Borrero Sandoval, tercero a séptimo en el orden al bat, produjeron en la serie 26 carreras para el México. Por los Tigres, sus bateadores de tercero a séptimo: Matías Carrillo, el mejor bateador con .429; Guillermo García; Luis Carlos García, Javier Robles, el segundo mejor bateador, con .412 y Luis Mauricio Suárez sólo produjeron en la serie 10 carreras.
    • En el cuarto juego, nadie que sepa de beisbol se puede imaginar que en la decimoprimera entrada, con dos outs y hombres en tercera y primera base, el manager, sabiendo que nuestro cuarto bat, Félix José, había dejado el juego por corredor emergente, mandó la orden de enfrentarse a Roberto Kelly, el tercer bat que deslumbró al estadio con su potente cuadrangular para dejar tendidos en el terreno a los felinos. El quinto juego fue de vida o muerte para los Tigres. Todavía no puedo explicarme por qué su manager no aguantó más tiempo a sus pitchers Gus Gandarillas y Santos Hernández o no trajo a relevar al zurdo con gran futuro Edgar Huerta. ¡Qué bueno por mis Diablos!
    • El pitcheo de relevo del México fue clave para ganar el campeonato:

    Alfredo García lanzó 4 entradas y 0.00 carreras limpias admitidas; Claudio Moreno, 9 entradas y 1.00 carreras limpias admitidas; David Sinohui 2.2 entradas y 0.00 carreras limpias admitidas y Manuel Bernal 1.1 entradas y 0.00 carreras limpias admitidas.

    • Los tres pitchers que se utilizaron como abridores: Bronswell Patric, Octavio Álvarez y Osbaldo Fernández lanzaron joyas de pitcheo y estaban listos trepase a la loma en caso que se hubiese prolongado la serie a más juegos.
    • El porcentaje de carreras limpias admitidas en los cinco juegos de los Diablos fue de 3.18 contra 5.76 del equipo felino.
    • Sin temor a equivocarme, quiero asegurar que José Luis Borrego Sandoval, en las paradas cortas y Óscar Robles, como segunda base, representan la mejor llave para ejecutar doble plays en la historia del beisbol mexicano y desde luego son los mejores integrantes de la columna vertebral desde que inicio el equipo escarlata, es un privilegio para los que amamos tanto el beisbol verlos fildear y, por si fuera poco, el Borrego y Óscar son tremendos bateadores, consistentes y oportunos.
    • Víctor el Flamingo Bojórquez nos hizo recordar con los certeros tiros de su brazo de oro, cuando en 1999 retiró en tercera base a un corredor del Saltillo y, gracias a eso, llegamos a la final y luego obtuvimos el campeonato en ese año. Ahora en el cuarto juego de la serie de 2003 el Flamingo fulminó a dos corredores cuando intentaban anotar en pisa y corre: primero a Luis Mauricio Suárez en la cuarta entrada y le damos crédito al valiente bloqueo de jon de Saúl Soto. Nuevamente, en el undécimo capítulo, Bojórquez enfrió en jon a Jorge Vázquez que intentaba anotar en pisa y corre. En ese momento el catcher era Rogelio.

    Cobos en su única presentación en la serie que había entrado por corredor emergente. Cabe recordar que Cobos fue el héroe en el campeonato de 1994 que, con su oportuno doblete para producir las carreras, dio la ventaja definitiva contra Sultanes de Monterrey.

    El brazo de Bojórquez fue tan temido para el quinto juego que retiró en la segunda colchoneta a Serafín Rodríguez en un intento de alargar un hit sencillo a doblete. También, el la cuarta entrada, el mismo veloz Serafín, después de haber conectado triple con un solo out, no pudo anotar desde tercera con elevado al jardín derecho ya que el manager Sigma y el corredor estaban presos de pánico por el brazo del gran Flamingo.

    José Luis Sandoval, un Diablo Rojo de corazón que alzó la bandera del México con el orgullo de ser campeón de la Liga Mexicana de beisbol 2003.
    • Daniel Fernández, el ídolo de mis hijos y uno de los peloteros que más admiro dentro y fuera del campo, nos hizo recordar todo el año del 2003, temporada y postemporada, cómo se juega el jardín central cubriendo terreno y dando confianza a sus compañeros jardineros, su veteranía le dio la experiencia para realizar jugadas espectaculares y también cortó rachas al no permitir arriesgar que el bote de la bola pudiera convertir batazos en extravases. Por primera vez en su brillante carrera, jugó como un segundo bat, adelantando corredores poniéndose en base, produjo y anotó carreras al por mayor y por eso Daniel posee récords que van a permanecer por muchos años tanto en bateo como en fildeo, ya sea en la Liga Mexicana como en el club Diablos Rojos del México.

    Daniel, en el 2003 fue reconocido merecidamente como el retorno del año.

    • Ray Martínez es en la actualidad el tercera base más completo de la Liga Mexicana. En el 2002 fue nombrado el jugador más valioso en la serie de campeonato y para la obtención de bicampeonato, Ray produjo carreras oportunas y lo más importante que en la octava entrada del quinto juego, con corredores en segunda y tercera y un solo out, logró atrapar dos bolas difíciles y, con tiros precisos a la primera base y, de esta manera, no permitió que se moviera el marcador que se encontraba empatado a 6 carreras por bando. Además, en el episodio trece, Ray atrapó una bola del cuarto bat de Tigres, Guillermo García, para ejecutar un doble play y acabar con la última oportunidad que tuvo el equipo felino en la serie de campeonato.
    • Saúl Soto, conocido por mi hijo Santiago como “Zaúl”, eliminó todo tipo de presión al ocupar la receptoría en lugar de Miguel el Negro Ojeda, quien fue llamado a la organización Padres de San Diego. Saúl realizó un trabajo estupendo como catcher, participó prácticamente en todos los juegos completos de postemporada, manejó de forma excelente a todos sus pitchers y con el bat tuvo intervenciones claves para iniciar y consolidar ofensivas.
    • Roberto Kelly, igual que en año 2002 tuvo el liderazgo de un pelotero experimentado, jugó el jardín izquierdo con la sapiencia que se debe tener en juegos decisivos. Kelly junto con Félix José y Sherman Obando, representaron un peligro constante con sus bates, el sólo hecho de pararse en la caja de bateo, ocasionó en toda la postemporada que los pitchers contrarios lanzaran bajo presión y por lo mismo nuestros tres bateadores extranjeros lograron capitalizar oportunamente el ponerse en base con un porcentaje por arriba de .400, lo que permitió que produjeran y anotaran carreras claves para lograr el bicampeonato.

    La base de los excelentes peloteros mexicanos de los Diablos Rojos, complementados con los cinco refuerzos extranjeros, bajo la dirección del manager Bernardo Tatis, integraron un trabuco que permitió ganar el bicampeonato 2002 y 2003.

    Esta temporada fue gratificante porque mi esposa, mi madre, mis hermanas y mis cuatro hijos estuvieron muy pendientes de los resultados, vibraron conmigo, nos emocionamos juntos, sufrimos, nos pusimos nerviosos y compartí con ellos los abrazos emotivos por obtener nuevamente el gallardete en la Liga Mexicana. Sin duda, soy un hombre afortunado.

    • 16 El jugador que le sigue es Ted Williams con .634.
    • 17 Los otros dos lanzadores son Nolan Ryan con 324 victorias y 5,714 ponches, y Steve Carlton con 329 victorias 4,136 ponches.
    • 19 Cy Young participó en 906 juegos y un relevista en la época actual, a penas rebasa los 1000 juegos.
    • 20 Walter Johnson logró 110 blanqueadas en su carrera.
    • 21 Tomás Morales. Pasión por los Diablos Rojos del México. México, 2003.
    • 22 Agrego también a Miguel Ojeda, que esta temporada de 2003 pasó directamente de los Diablos Rojos del México a los Padres de San Diego en la Liga Nacional.